lunes, 28 de octubre de 2013

Nuevas malas buenas.

Él era el verdadero genio, él tenía realmente el poder, él era el malvado.
Dieras vuelta la página que fuera siempre ganaba y obtenía lo que quería. Ya no había lugar para los débiles, esos que siempre fueron igual de sumisos, arrepentidos y con la ley de la culpa tatuada en la frente.
Todo el mundo pensaba que las batallas las ganaban los buenos, pero no; porque nadie deja de celar ni de odiar al compañero de la mujer que uno ama, así como tampoco nadie hace mal hasta que, por fin, rompe un corazón o engaña.
Un día hubo una lucha por un amor en el interior de las personas. Una lucha de sentimientos. Ganaron los malvados por tener picardía, espontaneidad, cinismo y caradurez (cualidades que el bueno, como el enamorado, no tienen).
Lamento ser yo el que lo tenga que decir, pero si quiere ser inolvidable, lastime.



domingo, 20 de octubre de 2013

Llevarte; un estilo de vida.

Lo que tiran tus fantasmas, con un susurro lo entregás.
Esa idea vagabunda, como otras, no obtuvo su punto.

Melodía es sufrir.

Buscando sin hallar,
la segunda te vence y mil más.
Aburrido como el asfalto,
no te vendas por la miel.

Nuestro Venus es piedad.

Llevarte es un estilo de vida,
lo mío no cuesta más que vos.
Un trayecto y no verte,
se me hace imposible olvidar.


miércoles, 16 de octubre de 2013

Soy lo que queda de mí

Miércoles 16 de Octubre, todo normal. El vaso de cerveza lleno, el corazón vacío. La mirada perdida, las ganas encontradas. Quiero decirte tantas cosas que sólo me sale quedarme callado. Estás ahí, siempre tan hermosa. Me pierdo, pero te encuentro. Soy uno más, soy uno menos. Lo último que te dije fue que me dejaste mudo, lo último que me acuerdo es que yo quería olvidar.
A la cuenta de tres gritos me calmo. A la cuenta de tres cuentas me desespero. Sospecho que después de todo vos sospechás lo que quiero; te quiero.
Dejo de lado el orgullo y me visto de sinceridad.
Lleno otro vaso, vacío otra borrachera. Destapo otra botella, tapo a mi ceguera.
Te quiero y no me canso de decirlo, te quiero y quiero que lo escuches.
Es temprano, pero se hace tarde.
Ahora veo que ya no estás, ahora sí que no soy yo. No me queda más que seguir esperando algo que nadie sabe qué es.
Quiero salir a buscarte, quiero salir a perderme. Pero no puedo, soy lo que queda de mí.

sábado, 12 de octubre de 2013

La suerte de Melpómene

Sobre la mesa está la moneda
salpicada la cara de cruces,
nos espera la noche siguiente.

Yo no quiero que me toques
sin tu mirada de doble o nada,
así es la desgracia y así es el amor.

Tal vez sepamos ganarnos bien
si no miraras y yo acertara;
tu risa va de mano en vano.

Por mil besos fríos al oído
he oído al frío dar mil besos.